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Arlene Legendre

 

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Bebés prematuros, una experiencia de fe

Estaba en mis 29 semanas de embarazo, era un viernes en la tarde, cuando disfrutábamos de un almuerzo familiar, de pronto tuve deseos de ir al baño y cuando fui para mi sorpresa: encuentro mi ropa manchada... 

Arlene Legendre es una profesional del área de mercadeo, ha laborado para diferentes empresas reconocidas. Su esposo Fernando Quirós, es también un profesional exitoso, actualmente es el Gerente General de Fundación para el Desarrollo Sostenible (Fundes); a esta pareja extrovertida les encanta bailar y organizar actividades para compartir con los amigos.

 

A sus dos años de matrimonio, reciben la grata noticia de que se convertirían en padres, Arlene tenía poco menos de 2 meses de haber salido de su antiguo trabajo cuando se enteró de su embarazo; ya embarazada no tuvo más opciones que quedarse en casa, debido a que las empresas no contratan bajo esa “condición”.

 

Al inicio, todo el embarazo transcurrió normalmente como ella nos comenta, “Mis embarazos son lindos no me da nada, solo sueño; así es que tenía los cuidados normales de un embarazo, excepto por algunas fricciones que surgieron del antiguo trabajo”.

 

La inesperada llegada

 

“Recuerdo que estaba en mis 29 semanas de embarazo, era viernes en la tarde, disfrutábamos de un almuerzo familiar, de pronto tuve deseos de ir al baño y cuando fui, para mi sorpresa encuentro mi ropa manchada, estaba con mi mamá, llamó al doctor y me dice acuéstate y tómate unas pastillas; le dije no, estoy asustada y quieroque me vea. Cuando llego a su consultorio vuelvo a ir al baño, pero esta vez me sale un coágulo; después de evaluarme me dice que tenía 30% de desprendimiento de placenta y que tenía que hacerme la cirugía, sino el niño moriría. A todo esto no

tenía ni neonatólogo, pero me dice mi doctor, vamos a llamar a una persona en quien confío, nos va a ayudar a salvar los pulmones de este bebé, el Dr. Jorge Wong Medrano”.

 

Cuando la impotencia embarga

 

“David Arturo pesó tan sólo 2 libras y 13 onzas, los pulmones le colapsaron, le pusieron las inyecciones que faltaban para que sus pulmoncitos maduraran, tuvo varios paros respiratorios; estuvimos 15 días en el Hospital Nacional, gracias a Dios en cuidados intermedios, no llegó a intensivos.

Por ser tan pequeñitos y aún no estar listo para nacer, sufría apneas -se dormía tan profundo que dejaba de respirar-. Tenía una enfermera las 24 horas, para que estuviera pendiente si se ponía morado o si su máquina pitaba. Y, si entraba en apnea dejarlo un tiempo para ver si él solo comenzaba a respirar, en caso contrario había que darle nalgaditas y masajitos para despertarlo.

 

Aterrizando en la nueva realidad

 

Por otro lado, desconocíamos que cuando compras un seguro, las pólizas por lo general te cubren los primeros 9 días un máximo de entre $3,000 a $5,000. Luego al décimo día te dan $10,000 total $15,000 aproximadamente; pero David, siendo un bebé prematuro, se llevaba entre $3,000 y $5,000 dólares diarios y ya llevábamos 15 días en el Hospital. “Recibir una llamada de cobros cuando estás con dolores, ver a tu hijo luchando por su vida y a la vez, tratando de no estresarme porque tenía que producir leche... es muy duro” nos indica esta valiente mamá con ojos llorosos.

Un día el neonatólogo nos sienta y nos pregunta ¿Qué van hacer?, les digo porque son primerizos y con bebé prematuro, de seguro que no tienen idea por todo lo que aún les falta pasar. Lo que viene es...y comenzó a explicarnos los diferentes problemas que el bebé iba a presentar y que no pararían hasta que, por lo menos, llegara mínimo a las 4 libras. No se le puede dar fórmula porque sus intestinos y aparato digestivo aún están inmaduros,así que ordéñate porque si dejas de darle tu leche sus intestinos colapsan, le da una enterecolitis necrotisante, y sería fatal para él.

 

Mi estrés era tengo que producir leche, tomar agua, producir leche... por otro lado, el asunto de la cuenta del Hospital me tenía muy preocupada. Mi esposo y yo acordamos que él se estresara por la cuenta y yo por producir leche.

Económicamente recibimos la ayuda de familiares, mi esposo es un buen negociante, así que negociaba por todos lados. Aún así, no podíamos con las cuentas, el doctor nos recomendó llevarlo al Hospital del Niño, allí muchas de las enfermeras que trabajaban ya en el Hospital Nacional, trabajaban en el hospital del niño, nos dijo. Nos arregló todo hasta la ambulancia y nos puso en contacto con el pediatra que lo atendería allá, fue súper espléndido. Aún estando en el Hospital del Niño; nunca se desentendió, siempre estuvo pendiente fue muy lindo.

 

Luchando por su desarrollo

 

Estando en el Hospital del Niño, los riesgos eran mayores, porque había muchos más niños y personas entrando y saliendo de las salas. Allí estaba mi bebé, con 25 niños más en su pasillo, todos lloraban a la vez, sus máquinas pitaban a cada rato, yo me angustiaba también por los otros niños. Las enfermeras me decían desconéctese del sonido de las máquinas, observe a su niño, si se pone morado despiértelo. Esas “angelitas” me entrenaron.

 

Mi campeón iba ganando gramos, alimentándose de gotita en gotita; no podía llevar la leche al hospital, porque tienen su banco de leche, su máquina para ordeñar es industrial, los que han amamantado se podrán imaginar el dolor. Estábamos allí varias mujeres una al lado de la otra, ese momento que es tan íntimo, dejó de serlo, yo estaba enfocada en sacar las nueve mamaderas para su comida cada 3 horas, si no alcanzaba, le darían fórmula.

 

Por mucho tiempo el Dr. Eduardo Nelson me lo atendió en el Hospital del Niño, súper atento, también; tengo mucho que agradecerle fue muy tolerante con nosotros, éramos padres muy preguntones y siempre tuvo la paciencia para atendernos, a veces nos dejaba de último para responder a todas nuestras dudas que surgían por nuestras investigaciones en Internet. Siempre, me decía que le iba a recetar “tranquilan” a mi esposo, pues el siempre estaba súper nervioso tan pendiente, preocupado y preguntando.

 

bvg-2Un gran retroceso...

Un buen día el Dr. Nelson, nos comunica que van a cambiar a David Arturo de sala, debido a que ya requería menor cantidad de oxígeno; ya nosotros sabíamos el comportamiento de nuestro bebé. Un día llego al hospital y lo veo muy tranquilo, “le pasa algo” me dije, no había enfermera para ese turno y la enfermera de la sala nos dice “no se preocupe yo lo estoy viendo”.

 

Al llegar mi esposo, observó lo mismo, por lo que decide preguntarle al Dr. de turno quien muy groseramente nos respondió que el niño estaba bien. Nos fuimos preocupados.

 

Al día siguiente, un domingo en la mañana, me llama una de las enfermeras, con quien ya habíamos hecho amistad. Cuando ella me llama yo me quería morir... me dice te llamo para que no te asustes cuando llegues y no veas a tu hijo, lo que pasa es que se puso malito y lo pasamos a cuidados intensivos.

 

A David le había caído un hongo. No abría los ojos, no respiraba solo. Que impotencia.

 

Fortaleciéndose como pareja

 

Ese día que pusieron a David en cuidados intensivos, no paramos de llorar. Dos amigos nuestros, se enteraron de lo que pasábamos y nos dijeron que nos fuéramos para su casa.

Cuando llegamos nos sentamos Fernando y yo uno al lado de otro y ellos detrás de nosotros oraban, nos dijeron que cuando llegáramos a casa abriéramos la Biblia, y leyéramos el mensaje que saliera, que era para nosotros. También que consiguiéramos un libro de los que vienen mensajes por mes y día. ¿Dónde?, les pregunté es domingo en la noche .Búsquenlos les va a llegar.

Fuimos a diferentes lugares hasta que recordé que mi mamá tenía uno, la llamo y me dice sí aquí lo tengo, pero está incompleto sólo desde julio; precisamente estábamos en ese mes, para que necesitaba los meses anteriores! Lo buscamos y nos fuimos a casa. Abrimos la Biblia y nos hablaba del enfermo caído y el libro nos hablaba exactamente de la situación que vivíamos con nuestro hijo decía que teníamos que tener fe, que estaba cuidado por los ángeles. En los diferentes días nos iba diciendo exactamente lo que debíamos oír, esa palabra de esperanza.

 

Un día de tantos, llego al Hospital y me dicen dos enfermeras, queríamos hablar contigo aquí tenemos un padre; cuando me dijo eso pensé mi hijo se va a morir? Me imagino que mi cara se transformó, no te preocupes! Me dijeron, son niños y es bueno bautizarlos, si quieren, le damos un permiso especial para que lo puedan bautizar. El día del bautizo, mi niño aún seguía en cuidados intensivos, todo entubado, luchando por su vida; pero al segundo día nos informaron que le habían retirado los tubos y lo habían pasado a la sala donde estuvo al principio, allí se quedó hasta llegar a sus 4 libritas cuando le dieron de alta.

 

Finalmente en casa...

 

Después de 2 meses en el Hospital, ya en casa iniciamos con el programa de estimulación temprana, pero pasados unos meses veíamos que no avanzábamos; el pediatra nos dio una referencia para ir al Instituto Nacional de Medicina Física y Rehabilitación (INMFR), donde sí cuentan con todo el personal para brindar el apoyo adecuado. A la semana de estar trabajando con la terapia física comenzó a voltearse.

 

¿Y Arlene la mujer?

 

Con todas las terapias de David, no podía buscar trabajo, alguien se debía hacer cargo y quién

más que mamá... Era difícil, siempre fui muy independiente y ahora dependía de mi esposo, y no era como al principio estábamos súper limitados; se vinieron los préstamos, todos los compromisos que adquirimos para sacar adelante a David. Estábamos súper endeudados, tanto así, que cuando iba al súper tenia que buscar los precios más bajos. Días muy duros, vivir contando los reales. Fue un choque.

Recuerdo que un 31 de diciembre, Fernando estaba acostado dormido, porque estaba enfermo y yo me senté en el balcón y me tomé unas copas de vino. Decidí allí que ya quería retornar a mi vida, ya David tenía 2 añitos, decidí volver a trabajar. Tenía una depresión terrible. Me dije: “”¡Voy a buscar a alguien que me ayude y me voy a trabajar!

Pasaron unos meses, salí a una fiesta con mi esposo y quede embarazada, otra vez. Sentí que mis planes se habían caído.

 

xxcbb-1A veces es mejor no saber...

 

Estaba ya en mi semana 26 de embarazo, cuando sentí un tironcito en la noche y me acosté. En la mañana cuando me levanto estaba manchada, me acosté y al tercer día que quise pararme para ir al baño, vino el sangrado abundante, llamo al doctor y nos dice que fuéramos a urgencia. ¡No lo podía creer!

 

Recuerdo con claridad la cara del Dr. Medrano, parado en urgencia con el ginecólogo al lado, su expresión era ¡No puede ser! Claro ya todos sabíamos lo que venia y para mí fue mucho más duro. Yo lloraba y lloraba, las enfermeras trataban de calmarme, era de noche. Al día siguiente, llega el doctor y me dice: “Tu hija está estable, ya tu sabes cómo es todo, pero tienes unas ventaja de que es niña y las niñas reaccionan mejor que los varones, yo me he quedado toda la noche con ella, vamos a ver cómo evoluciona todo. Pero es más chica que David cuando nació, ¡y... ¿cómo es entonces?, ¡si David no se veía! le dije.

 

Bueno pasó todo el día y no fui a verla, suena cruel, pero era demasiado difícil, no me sentía preparada para verla. Al día siguiente, el doctor me preguntó ¿por qué no has ido a ver a tu hija?, porque no la quiero ver, no me siento lista para verla, me dijo: “anda ella te necesita”. Me armé de valor y fui a verla, la impresión que tuve con ella no fue tan impactante como cuando con David, porque cuando lo vi a él, casi me desplomo, mi esposo me apañó en el aire. Ya yo sabía como era todo, sabía que la iba a ver transparente, que le iba a ver casi todos sus órganos, todas sus venas.

María Fernanda, pesó 2 libras y 3 onzas, Los pañales de prematuro le llegaban a la cabeza ¡imagínate! Tuvo problemas de circulación, no lograba regular su temperatura, le tenían algodones, sábanas y la lamparita que tampoco podía estar tan caliente porque la deshidrataba.

 

A Marifer, como le llamamos en casa, le ponía sus medallitas, estampitas, rosario, todo esterilizado en la incubadora. Fui a la parroquia y hable con el padre, quien se mostró complacido de escucharme hablar con tanta fe. Su bautizo fue un viernes y el lunes pasó de cuidados intensivos a intermedios.

 

Hoy día, David tiene 3 años y medio, Marifer 1 año y 3 meses; todavía no caminan, pero siguen recibiendo sus terapias en el INMFR. Yo espero organizarme y conseguir un trabajo para ayudar con los gastos del hogar y sufragar mis propias necesidades.

 

Consejos de mamá a mamá

 

Los niños prematuros no deben recibir estimulación temprana. La estimulación temprana es para niños que nacen a sus nueve meses-normales-. Un niño prematuro tiene que hacer terapia física, con personal más especia- lizado. Se trata de empujar a los niños para que se vayan acomodando a su edad biológica.

 

• Si tienen bebé prematuro, sean constante con sus terapias. A veces un simple masaje o un estiramiento puede ser crucial para que un niño camine.

 

• Deben buscar la forma de llevarlo a terapia, nunca deben conformarse, porque el niño se ve bien; porque los problemas se ven hasta ya pasado el tiempo. Tienen que hacer terapia hasta que los especialistas lo den de alta.

 

• Los cinco primeros años de vida de un prematuro son cruciales, lo que no hiciste durante los 5 primeros años difícilmente lo vas a recuperar. Tampoco agobiar al niño, porque el necesita ser niño y se cansa. Tampoco puedes estar estimulándolo todo el tiempo porque debes darle espacio para que ejecute por sí mismo.

 

• Las responsabilidades en el hogar y con los niños deben repartirse, porque el peso generalmente lo toma la mujer. Y cuando solamente uno lleva el peso de todo hay desgaste, cansancio, frustraciones y la relación de pareja se afecta.

 

 

Comentarios 

 
0 #6 Michelle 09-01-2014 08:55
Muchas bendiciones para tu familia te admiro mucho felicidades por tu perseverancia la fe mueve montañas .
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0 #5 Paola 28-06-2013 08:43
He llorado al leer esta nota, muy fuerte, valiente y tenaz la verdad no se si soy capaz de lograr tanto como lo has hecho tu, Arlene.....Dios los bendiga a los 4!
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0 #4 Thavia 15-03-2013 16:01
Amiga eres una mujer admirable una super guerrera, y envidio tu fe y tu fuerza pero ya vez de eso si estoy segura que Dios nunca abandona siempre esta con nosotros y de todas las cosas dificiles uno aprende de verdad no tengo palabaras para felicitarte y que Dios bendiga a tu familia. un besote
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+1 #3 ALZILA HAWKINS 15-03-2013 15:06
ARLENE AMIGA
NO HE PARADO DE LLORAR DESDE QUE LEI TODO POR LO QUE HAS PASADO.
Y UNO QUEJANDOSE POR TONTERIAS.
DIOS TIENE COSAS GRANDES PARA DAVID Y MAFE.
SOLO SIGUE ESFORZANDOTE Y SIGUE SIENDO VALIENTE PORQUE DIOS ESTA CONTIGO.
QUE DIOS TE BENDIGA ERES UNA GRAN MUJER
Y ME SIENTO ORGULLOSA DE DECIR QUE TE CONOZCO DESDE NIÑA Y SIEMPRE FUISTE UNA GRAN PERSONA.
AMIGA ARRIBA ESTO ES PARA VALIENTES Y USTED ES UNA

BESOSO

ALZI
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0 #2 Roxana Jaén 14-03-2013 16:10
Que Belleza!
Son muy especiales.
Que Díos los bendiga por siempre!
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+1 #1 Danilo 13-03-2013 07:53
Dios te los bendiga. Sanación para ambos.
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